El tablero geopolítico se desestabilizó por completo. Días después de que Estados Unidos e Israel lanzaran una ofensiva contra Irán, el enfrentamiento comienza a tomar escala internacional. La captura de Nicolás Maduro, hace ya dos meses, y el asesinato de “El Mencho” —el líder narcotraficante mexicano— fueron el preludio del desorden global, mientras que el magnicidio del ayatolá Alí Jamanei fue el detonante que llevó a represalias por parte de Teherán. En este contexto crítico, la palabra paz resulta extraña pero sin dudas anhelada y, en algunos puntos del globo, una realidad.
Alerta máxima: en qué zonas de la Argentina se reforzó la seguridad por la guerra en Medio OrienteMientras los misiles alcanzaron los Emiratos Árabes, Qatar, Jordania, Bahréin, Kuwait y Arabia Saudita, además del propio Israel, así como pronunciamientos de alianzas por parte de Rusia y China, hay naciones que se mantienen al margen de las hostilidades. El Índice de Paz Global (IPG), elaborado por el Instituto de Economía y la Paz, analizó 23 indicadores —desde disputas externas y gasto militar hasta medidas de resguardo como el terrorismo y los homicidios— y reveló tendencias sobre las sociedades más críticas y cuáles se mantienen fuera de la línea de fuego.
Los países más seguros del mundo ante una guerra mundial
Los estados que encabezan el ranking mantuvieron una notable constancia durante casi dos décadas, lo que demuestra la estabilidad que las estrategias pacíficas pueden aportar a largo plazo. Un informe de la BBC reveló qué territorios obtuvieron los puntajes más altos y detalló tales normativas que dan forma a la vida cotidiana, brindando una sensación única de protección y tranquilidad.
Islandia
Líder indiscutido desde 2008, Islandia no solo es el país más pacífico, sino que este año amplió su ventaja. Aquí la seguridad es un contrato social invisible: es común ver bebés durmiendo en sus cochecitos en la vereda mientras sus padres toman un café dentro de un local. Sin fuerzas armadas y con una policía que no porta armas de fuego, el secreto islandés reside en su pionera igualdad de género y en una cohesión comunitaria que ni el clima más hostil logra quebrar.
Irlanda
A pesar de un pasado marcado por tensiones internas en el siglo XX, la Irlanda de hoy es un modelo de imparcialidad. Al no pertenecer a la OTAN, apuesta todo a la diplomacia y a una baja percepción de criminalidad. Los residentes destacan un sentido de "hospitalidad innata" donde ayudar a un extraño es la norma. Es el destino ideal para quienes buscan un ritmo de vida más lento, entre paisajes verdes y una asistencia social que minimiza cualquier roce.
Nueva Zelanda
La nación insular escaló al tercer puesto gracias a sus bajísimos índices de terrorismo y una reforma en las leyes de armas que figura entre las más estrictas del planeta. En Nueva Zelanda, la calma se traduce en confianza: la gente no suele cerrar sus casas con llave y los conductores se detienen siempre a ayudar a quien tiene un problema en la ruta. Es un ecosistema donde la naturaleza y el respeto por la cultura maorí crean un refugio de serenidad lejos de las tensiones continentales.
Austria
Al igual que Irlanda, Austria mantiene una neutralidad constitucional que le prohíbe unirse a alianzas militares externas. Esto le permite volcar sus recursos hacia una red de bienestar envidiable y educación de primer nivel. En ciudades como Neustift, la vida transcurre con una parsimonia casi irreal: bicicletas sin candado frente a los cafés y caminatas nocturnas por el río sin el más mínimo asomo de ansiedad.
Singapur
Siendo el único país asiático en el "top ten", Singapur ofrece un modelo distinto: es el estado más seguro de su región pero mantiene un gasto militar elevado. El orden y la eficiencia son sus pilares, permitiendo a sus ciudadanos caminar a las dos de la mañana por cualquier rincón sin miedo. Aunque su conservadurismo social es mayor al de los países europeos, la sensación de libertad que otorga su resguardo interno lo convierte en una anomalía pacífica en un continente convulsionado.